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Cómo lidiar con las fuertes emociones del descalabro económico

By Kate Rockwood | April 24, 2020 | Rally Health

Si tu situación económica te causa ansiedad, no eres el único. Antes de que supieran lo que es el COVID19, el 60% de los estadounidenses se estresaba por el dinero, según la Asociación Psicológica de Estados Unidos. La incertidumbre del porvenir nos afecta a todos, lo que puede provocar emociones inesperadas.

“Al comienzo de esta crisis, la mayoría de nosotros ya sentía ansiedad y estrés con respecto al dinero”, explica Brad Klontz, PsyD, planificador financiero certificado, psicólogo financiero y director administrativo de Your Mental Wealth Advisors, y profesor adjunto en Creighton University. “A eso se le sumó el virus. Te preocupa tu situación económica y además te preocupa la salud de tus seres queridos”.

Es normal necesitar un poco de tiempo para aceptar la realidad de los despidos, el cierre de empresas, la pérdida de inversiones y demás descalabros económicos causados por el COVID-19. Y también es normal sentirse afligido por la situación, asegura Patricia Tidwell, PhD, trabajadora social clínica matriculada. “Es inmensamente estresante”, dice. “Más preocupante sería que la gente no se afligiera”.

Sin embargo, existen muchas maneras de superar el estrés, el enojo y la tristeza por la situación económica e ingresar en un plano de acción. Al reconocer nuestras emociones, podemos utilizarlas como impulso para tratar de recuperar el control de nuestra situación económica en la mayor medida posible. Aquí, un grupo de expertos en salud financiera y mental aconsejan por dónde empezar.

Identifica tus emociones

“Todos tenemos sentimientos y creencias en relación con el dinero, ya se trate de ganarlo, tenerlo o perderlo”, dice Tidwell. “El enojo, la pena, la ansiedad y la tristeza son sentimientos saludables, aunque molestos, en respuesta a lo que está sucediendo”.

Alex Melkumian, PsyD, terapeuta matriculado especializado en matrimonios y familias y fundador del Centro de Psicología Financiera, suma miedo, preocupación y evasión a la lista. Señala que el estrés financiero ocasionado por la pandemia puede llevar a la gente a entrar en modo de supervivencia. “Vivir en modo de supervivencia activa la respuesta de lucha, huida o parálisis”, explica. “Dada la aparición repentina de la pandemia, muchas personas se encuentran en la etapa de parálisis. Sienten que no pueden actuar o piensan excesivamente en las decisiones por tomar”.

Según Tidwell, el primer paso para sobrellevar estas emociones consiste en reconocerlas y comprender que son normales. Si te tomas un momento para identificar qué sientes, te resultará más fácil encontrar la manera de arribar a una solución.

“Mientras más rápido logres aceptar la situación, por difícil que parezca, más fácil te resultará”, asegura Melkumian. “Se trata de un pivote mental para desconectar la parte emocional de tu cerebro, la cual no es muy útil en momentos como este”.

Reconoce lo que está fuera de control

A diferencia de los descalabros económicos más personales, recuerda que no tienes ningún tipo de control sobre muchas de las fuerzas económicas del COVID-19. Es posible que el gobierno estatal o municipal haya estipulado que no puedes ir a trabajar o que tienes que cambiar tu cronograma de trabajo. Además, para detener la propagación del virus, la gente no debe ir de compras. Si estas circunstancias han afectado tu situación económica, es importante que reconozcas que no es tu culpa, dice Klontz.

“La buena noticia es que no tienes por qué sentir vergüenza al respecto”, dice. “No estás solo en esto”.

Si lo reconoces, puedes evitar “personalizar la pandemia”, dice Melkumian. No perder de vista la situación global puede protegerte de algunas de las emociones negativas que suelen traer aparejadas las dificultades económicas, tales como vergüenza y culpa.

Encuentra modos saludables de sobrellevarlo

Una vez identificadas las emociones, es importante aprender a manejarlas con consciencia, explica Tidwell. Recomienda la actividad física para impulsar la serotonina y la meditación para reducir la ansiedad.

“Expresar los sentimientos verbalmente también ayuda a mitigar la sensación de agobio”, dice. “Hablar con otros nos ayuda a sentirnos menos solos. Saber que otros están atravesando situaciones emocionales similares también puede ser de ayuda”. Para desarrollar métodos más personalizados de lidiar con tus emociones, piensa en la posibilidad de hablar con un terapeuta u otro profesional de la salud mental, dice. Si tienes empleo, averigua si tienes acceso a terapia gratuita como parte de las prestaciones de salud o de algún programa de asistencia para empleados de la empresa donde trabajas.

Si todavía te sientes paralizado por el miedo y la ansiedad, Klontz sugiere enfrentar las emociones de lleno considerando qué es lo peor que podría pasar. ¿Y si pierdes tu trabajo? En ese caso, tal vez no puedas seguir pagando la hipoteca y tengas que mudarte con tus padres. Aunque es difícil pensar en estas cosas, de hecho, repasar las consecuencias hipotéticas puede contribuir a apaciguar la reacción de “vida o muerte” de tu cuerpo, al demostrarte que incluso en el peor de los casos, probablemente tu integridad física no se vea afectada, dice Klontz.

Combate el remordimiento con acciones

Frente a tanta incertidumbre, no es inusual perderse en remordimientos sobre el pasado. ¿Por qué no empezaste antes a crear un fondo para emergencias? ¿Por qué te fuiste de vacaciones el año pasado en vez de ahorrar ese dinero? Si bien es natural preguntarse cómo habrían sido las cosas, es importante recordar que enfocarse en el pasado no ayuda en nada a mejorar la situación actual, señala Klontz.

“El remordimiento es un duelo por una oportunidad perdida, y suele estar impregnado de un sentimiento de vergüenza”, dice. “Puede adueñarse de ti al punto de impedirte hacer lo que más te conviene hoy”.

En vez de permitir que el remordimiento se transforme en vergüenza y te mantenga estancado, usa las oportunidades perdidas como lecciones para el futuro a fin de trazar el camino a seguir, aconseja Klontz.

“¿Tenías un fondo para emergencias?”, pregunta. “Probablemente, no. Al igual que cualquier estadounidense promedio. Pero ahora sabes que lo necesitas. Es la oportunidad perfecta para analizar tus gastos habituales”.

Controla lo que puedas

Estar en casa todo el día puede darte el tiempo que necesitas para comenzar a organizar tus finanzas como nunca antes. Por ejemplo, podrías confeccionar un presupuesto especial para la pandemia, o suspender algunas suscripciones mensuales y usar el dinero que te ahorras para crear un fondo para momentos de necesidad. Esta clase de medidas podrían ser justo lo que necesitas para aliviar tus preocupaciones financieras, dice Tidwell. “Hacer balances y planes puede reducir la ansiedad y contribuir a una mayor sensación de control”, señala.

“Toma consciencia de cómo gastas tu dinero y busca maneras de minimizar los gastos innecesarios”, sugiere Klontz. “Las tasas de interés están muy bajas, y quizás sea una buena oportunidad para refinanciar tu hipoteca. Hay oportunidades para aprovechar en este momento”.

También sugiere investigar los programas de alivio económico del gobierno federal para determinar si reúnes los requisitos para recibir algún tipo de ayuda, especialmente si eres propietario de una pequeña empresa. Y para no perder la motivación, recuerda que, tarde o temprano, la pandemia del COVID-19 quedará atrás.

“Imagínate a ti mismo cuando todo haya terminado”, dice Klontz. “¿Cómo querrías haber enfrentado la situación en cuanto a tu mentalidad, tu actitud y tu conducta? Intenta convertirte hoy mismo en esa persona, porque algún día todo esto será cosa del pasado”.

Nota a nuestros lectores: La información presentada en este artículo es un recurso gratuito para el público. No pretende avalar ninguno de los recursos financieros (consultores, planificadores o servicios financieros, organizaciones/asociaciones, sitios web, herramientas, prestamistas, uniones de crédito o bancos) mencionados en este artículo. Ninguno de los recursos financieros mencionados han solicitado a Rally Health su inclusión en el artículo, y Rally Health no recibe ningún tipo de compensación de parte de los recursos financieros aquí mencionados.

Kate Rockwood
Rally Health